Debate constructivo sobre el problema de exclusión social no resuelto en Txabarri Inprimatu
2014/06/01

sos sestao

Durante la tarde del sábado tuvo lugar en el centro cultural Txirbilenea de Sestao y en el marco de las Jornadas "Somos lucha obrera", la charla "inmigración de ayer y de hoy" de la mano del colectivo Sos Racismo. Lo que en un principio iba a ser una retrospectiva de la evolución de los flujos migratorios en Ezkerraldea desde los años fuertes de la industrialización (1950-70) hasta nuestros días, se convirtió en un interesante debate en clave constructiva sobre los sucesos acaecidos en la localidad durante las últimas semanas a raíz de las denuncias interpuestas contra el Alcalde Josu Bergara.

 

Migración ayer y hoy

Miembros del colectivo SOS Racismo, entre los que se encontraban también militantes de la margen izquierda, comenzaron apuntando que si bien los procesos de integración de las personas que durante los años 50 y 70 llegaron a nuestra comarca siguiendo la llamada de la industria siderúrgica y la minería fueron complejos (segregación, desprecio...), consultadas estas personas, no parece que tengan un recuerdo traumático de dichas vivencias. También indicaron que al contrario de lo que ocurrió aquellos años, en los que las personas que acudían procedentes de diferentes lugares del Estado Español llegaron a duplicar el padrón de algunos municipios, en la actualidad los flujos migratorios proceden de fuera del Estado y no alcanza el 7% de la población. Así mismo, aseguraron que en los años 50-70 no se apreció choque cultural alguno en buena parte, por la prohibición que el Régimen ejercía sobre el uso del euskara y la ideología nacionalista vasca.


"Los migrantes de ayer y de hoy tenemos en mismo objetivo: Buscarnos la vida" Aclaró un miembro del colectivo en Ezkerraldea. Así mismo aseguró que acceder al país de manera legal en la actualidad se ha convertido en misión imposible y apuntó que este hecho genera sufrimiento a todos los niveles a través de muertes en el estrecho, concertinas, golpes de la policía en la frontera, identificaciones racistas selectivas, deportaciones masivas... etc. Así mismo, se apuntó a los estereotipos que los mass media ayudan a extender en la sociedad generando el miedo al diferente.

sosCronología
Una miembro de SOS  Racismo continuó la charla esbozando una cronología aclaratoria de los hechos acaecidos en Sestao a raiz de la denuncia presentada contra el alcalde:


- En junio de 2013 el alcalde de Sesto cita a las inmobiliarias del municipios para pedir colaboración para echar del pueblo a "los que vienen a delinquir" y solicita crear un protocolo para decidir a qué familias alquilar pisos en el municipio.
- El Ararteko apercibe al Ayuntamiento por la ilegalidad que supone impedir el empadronamiento de las personas.
- Una inmobiliaria comunica los hechos a SOS Racismo
- SOS Racismo recaba los testimonios de familias que no pueden empadronarse. Explican que el Ayuntamiento no permite empadronarse y por lo tanto acceder a la escolarización, sin embargo, amenaza a estas familias con quitar la custodia de los menores por no acudir a la escuela. Relatan así mismo abusos policiales.
- SOS Racismo solicita un encuentro con representantes del Ayuntamiento sin recibir respuesta afirmativa. Agotan los trámites administrativos.
- El Instituto Nacional de Estadísticas se declara incompetente en esta materia.
- El 22 de mayo se interponen 8 denuncias en los juzgados de Barakaldo contra el primer edil de Sestao por prevaricación con agravante de racismo, por impedir el empadronamiento de decenas de familias desde el año 2011 con las consecuencias que ello genera en el acceso a los derechos básicos de los vecinos.


SOS Racismo reconoció la habilidad del PNV para darle la vuelta a la situación generada tras la convulsión mediática generada a raíz de las denuncias, logrando quitar el foco del problema de fondo (negación del derecho a empadronarse) para situarlo en los síntomas de un problema no resuelto (dificultades de convivencia).


Y a partir de este punto se abrió el debate a los participantes, muchos de los cuales eran vecinos del barrio de Txabarri que aportan visiones muy diversas a cerca de los problemas de convivencia que padecen. Un vecino pregunta si ciertamente es obligatorio empadronar a alguien que protagoniza "actos incívicos" en el barrio, desencadenando la respuesta de numerosos participantes: "No somos jueces morales de nadie... ¿Quién juzga lo que es incívico y lo que no?". "Los derechos le corresponden a todas las personas más allá de los hechos delictivos o no, que lleve a cabo" indicaba otro vecino.
Otro de los participantes se quejaba explicando que "el PNV se ha centrado en lo que vienen a denominar familias conflictivas pero más allá de estas 8 familias denunciantes, hay 40 más perjudicadas... ¿Todas ellas son incívicas?". Además reclamaba que "Se juzguen las ilegalidades o delitos que se hayan cometido en el barrio, pero que lo juzgue un juez y no el alcalde".
Otro vecino del barrio explicaba que resulta evidente que en el barrio hace años que existe un grave problema social de personas que se comtxirbilportan de "manera problemática", lo que ha dado lugar a dificultades de convivencia enquistadas. Así mismo se habló de varios intentos desarrollados "con muy buena voluntad" en diferentes momentos para solventar el conflicto que no han llegado a buen puerto.


Problema de exclusión no resuelto
Una vecina de Los Baños explicaba que los problemas de convivencia no solo se producen con personas inmigrantes o de minorías étnicas y que los verdaderos problemas están relacionados con la situación de exclusión social que atenazan al barrio: alta tasa de paro, desahucios, infravivienda... etc. Ante esta situación se quejaba de las intervenciones desarrolladas por parte de las diferentes instituciones en el barrio. En este sentido explicó que SestaoBerri, el organismo creado para regenerar la zona ha venido sufriendo recorte tras recorte y ha pasado de 8 a 3 trabajadores, "muchos de los cuales no han contado con directrices claras de intervención". "¿Qué intervención social se ha desarrollado en el barrio?" Se preguntaba.


Otro participante ofreció como contrapunto experiencias institucionales que se están llevando a cabo en lugares como Astigarraga con una perspectiva más inclusiva y socioeducativa.

Queda pues mucho por hablar, mucho por acordar y muchas redes por reconstruir para alcanzar el nivel de convivencia que Txabarri y su vecindario se merece. Lo que parece seguro es que las bases de esta convivencia debe construirse sobre los derechos de todas las personas, incluido el derecho a empadronarse, como no. Así mismo, cabe reclamar a las instituciones mayor responsabilidad a la hora de gestionar estas dificultades, actitud constructiva y muchos más recursos de los que se destinan a eliminar la exclusión social.